28 Marzo 2012
La palabra Orientación deriva de "Oriente", lugar de la salida del sol, que simboliza la iluminación, la fuente de la vida. En este sentido "orientarse" es ir hacia ese foco de luz, salir de la oscuridad, poder "ver". También orientarse es ubicarse, saber hacia donde caminar y no perderse. Una persona que aprende a orientarse, se ubica donde se encuentra y hacia donde quiere y debe ir. O sea, el propósito de la orientación es precisamente eso, aprender a orientarse.
La orientación pretende que las personas usen y desarrollen sus propias capacidades y utilizando los conocimientos e información necesarios, tengan la posibilidad de enfrentar en mejor forma sus problemas personales, de interrelación con otros y con el mundo que las rodea. Así, se entendería que el propósito de la acción orientadora no es dirigir la vida de las personas, ni resolverle sus problemas; por el contrario, el propósito es que ellas mismas lo puedan "direccionar" de una manera más integrada, más independiente, y mejor organizada. Este planteamiento radica esencialmente en un "aprendizaje" de sí mismo, es lo que toma la Orientación Familiar como lo básico al hablar de la capacidad del hombre de introducir cambios en su estilo de vida. En este punto se aclara lo siguiente, un conocimiento no puede ser adquirido con autenticidad sino cuando está relacionado explícitamente con situaciones percibidas como problemas representativos y únicos, que atañen directamente al individuo en sus sentimientos y/o en su acción, solo en su pleno conocimiento, de todas sus dimensiones, reconocido experiencialmente y aceptado incondicionalmente, se decide la naturaleza su propio cambio libremente.
El orientador familiar es una especie de facilitador de cambios, alguien que gatilla una nueva interpretación de la realidad que emana del relato de su cliente. Lo que hace en definitiva es acompañar en una búsqueda mutua para que quién consulte llegue ser quién es y decidir desde su intimidad. El Orientador entonces mediante técnicas altamente empáticas trata de reflejar la vivencia de sus clientes. Se trata de reeducar al sujeto agobiado en una atmósfera de comprensión, de confianza en si mismo descubriendo los propios valores, aptitudes y limitaciones.
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22 Enero 2012
Una alegría compartida es doble alegría. Una pena compartida es media pena. Así tenemos que si el dolor es lo positivo, y no puede existir satisfacción duradera, el sufrimiento no puede ser eliminado de la vida humana, o por lo menos no radicalmente. El grado de alegría o de tristeza que un individuo padezca, se debe atribuir, no a cambios exteriores, sino más bien, al estado interior del hombre o a su disposición física e íntima. En el caso de la alegría, cuando la satisfacción va creciendo hasta convertirse en ésta, vemos que el cambio de satisfacción a alegría se da comúnmente sin necesitar de ningún motivo exterior. Sin embargo, nuestro dolor, muchas veces si es provocado por algún accidente exterior, siendo esto la principal causa de nuestra aflicción, consideramos que de no haberse dado tal circunstancia particular, o si pudiéramos eliminar ese suceso, experimentaríamos gran alivio o nunca hubiéramos padecido tal dolor. La alegría y la tristeza son inseparables. Llegan juntas, y, cuando una de ellas se sienta en tu mesa, la otra espera durmiendo en tu lecho. En verdad, estás suspendido en la balanza entre la alegría y la tristeza. Sólo cuando está vacío tu peso, permanece quieto y equilibrado. Así cuando el que cuida el tesoro se levante para pesar su oro, es necesario que tu alegría y tu tristeza suban y bajen, para equilibrar tu alma. Al sentir una gran tristeza te das cuenta que la alegría es el mejor remedio para seguir adelante .Aquel que sabe descubrir lo positivo de las cosas y en especial de sus semejantes, siempre anda alegre y confiado. La alegría esta dentro de todos nosotros inherentemente. Proviene de la sensación de ser amado. Nace de apreciar el don de la vida. Surge cuando hacemos lo que nos parece correcto, acuérdate que la palabra alegría deriva del latín alicer-alecris, que significa vivo y animado, es por eso que se concibe como un estado interior fresco y luminoso, generador de bienestar general, altos niveles de energía y una poderosa disposición a la acción constructiva, que puede ser percibida en toda persona, siendo así que quien la experimenta, la revela en su apariencia, lenguaje, decisiones y actos.
Cuándo las ganas de reír estén ausentes, recuerda uno de los mejores momentos de tu vida, y déjalo correr por las calles de tu mente... Nunca dejes de sonreír, nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa
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26 Septiembre 2011
Para la psiquiatra norteamericana Ethel S. Person, el amor "no es más que una expansión de la imaginación" y dejar de amar en cambio, una "contracción de la misma, así como todo nos parece más grandioso, más bello, más brillante, cuando nos enamoramos, ocurre lo contrario cuando dejamos de amar. Entonces vemos todo lo que rodea a la otra persona más pequeño, más feo, más sombrío"
Lo que resulta más impactante para mayor parte de las personas que dejan de amar, es que no siempre se encuentra una explicación clara y lógica para lo que sucede. Algunas veces, desde luego, existen razones evidentes para renunciar al amor de una persona, pero en muchas otras, no hay explicación razonable para lo que ha ocurrido. En ellas el desamor resulta tan caprichoso y tan inexplicable como el amor. También existen muchas diferencias entre la forma en que va surgiendo el desamor, tantas como en las que surge el amor. Así hay amores que sufren un decaimiento súbito, hay otros que van esfumándose poco a poco, hasta que dejan de existir lamentablemente. Entre estos dos extremos existe una gama infinita de posibilidades, por lo tanto, resultaría muy poco válido hacer recomendaciones para evitar que el amor se acabe, porque jamás tendrían una explicación general o particular, pues el amor es una exclusiva concepción "sue generis" de los que concibieron dicho cariño.
Por otra parte, casi siempre se considera como "victima" a la persona que ha dejado de ser amada. Sin embargo, la realidad de las cosas es que dejar de amar suele también ser gran tormento para ambos, sobre todo cuando se lleva una relación estable en el tiempo, y cesa inesperadamente. Muchos psicólogos aseguran que la señal más inconfundible de que se ha dejado de amar a una persona es que se le ha dejado de admirar y respetar. Un punto por aclarar importante, que cualquier quiebre se traduce como un factor incomunicacional y donde no se ha podido esclarecer puntos de intereses en común causando conflicto y angustia, pues a pesar de formar parte de la misma especie, somos diferentes biológica, física y psicológicamente. "La posibilidad de unirnos, e incluso fusionarnos emocional y sexualmente, pasa por comprender y aprovechar esta diferencia para poder así complementarnos como pareja", explica el experto en psicobiología, David Deida. Así, se entendería que por más que nos esforcemos, nos cuesta mucho vivir con la persona que amamos, y por más que lo intentemos, tampoco resistimos hacerlo sin ella. Nos guste o no, solemos quedar atrapados por esta disyuntiva. Eso sí, a pesar del dolor y del sufrimiento que experimentamos cuando terminan nuestras relaciones sentimentales, jamás nos damos por vencidos. No importa la edad que tengamos, ni siquiera nuestro currículo afectivo, pues conservamos a pesar de los acontecimientos la necesidad natural e intrínseca de amar y ser amado por alguien.
El verdadero amor se sustenta bajo tres pilares: en primer lugar, la responsabilidad personal, que consiste en que cada amante se haga cargo de sí mismo psicológicamente. En segundo lugar, la interdependencia. Una vez conquistada la autonomía e independencia emocional, el aprendizaje radica en construir una convivencia constructiva, honesta y respetuosa. Y por último, valorar y disfrutar de la persona con la que compartimos nuestra vida tal como es. Si hoy por hoy nuestras relaciones están marcadas por la rutina, el conflicto y el sufrimiento es porque nadie nos ha enseñado a amar. Pero como cualquier otro arte, se aprende a base de practicar y cometer errores. El amor es como la semilla de una flor. Para que brote, desprenda su aroma y ofrezca sus frutos a la vida requiere cuidados diarios. Al igual que la flor, el amor necesita ser regado con agua, nutrirse de sol y ser mimado con agrado y cariño cada día. El reto de cada pareja consiste en convertir esta metáfora en una realidad, explorando en cada caso cuál es la mejor forma de conseguirlo. Nunca hemos de olvidar que, tarde o temprano, cosecharemos lo que hayamos sembrado.
Durante este proceso da lugar, a la "obsesión" con la persona amada, queriendo estar a su lado todo el tiempo y a cualquier precio. Es como un hechizo fisiológico que nos nubla la razón, volviéndonos adictos al objeto de nuestro afán. A nivel psicológico, "el enamoramiento nos lleva a distorsionar la realidad, proyectando una imagen idealizada sobre nuestra pareja. Estamos tan cegados por el intenso torbellino emocional que sentimos en nuestro corazón, que no vemos al otro tal como es, sino como nos gustaría que fuese".¿Amar o depender del otro?, es una buena pregunta...una vez se desvanecen los efectos del enamoramiento propios de los primeros años de pareja (idealización), los amantes empiezan a verse tal y como realmente son, y es entonces "cuando comienza la verdadera relación de pareja, pudiendo cultivar un amor sano, nutritivo y duradero", señalan los expertos. En este punto del camino es donde se pone de manifiesto el auténtico compromiso de la pareja. La paradoja inherente a nuestros vínculos afectivos es que todos deseamos ser queridos, pero ¿cuántos amamos realmente? Y es que una cosa es querer, y otra muy distinta, amar. A juicio del psicólogo clínico Walter Riso: "Queremos cuando sentimos un vacío y una carencia que creemos que el otro debe llenar con su amor". En cambio, "amamos cuando experimentamos abundancia y plenitud en nuestro interior, convirtiéndonos en cómplices del bienestar de nuestra pareja".
Un punto importante aquí, es lo referente a la madurez conductual de la pareja, a menos que cada uno de los dos amantes se responsabilice de ser feliz por sí mismo, la relación puede convertirse en un campo de batalla. De hecho, "muchas parejas terminan encerrando su amor en la cárcel de la dependencia emocional, creyendo erróneamente que el otro es la única fuente de su felicidad", apunta Riso. "Es entonces cuando aparecen en escena el apego (creer que sin el otro no se puede vivir), los celos (tener miedo de perder al compañero sentimental), la posesividad (tratar al otro como si nos perteneciera) y el rencor, que nos lleva a sentir rabia e incluso odio hacia nuestra pareja, creyendo que es la causa de nuestro malestar". Y por si fuera poco, se sabe que cada conflicto que mantenemos con nuestra pareja deja heridas en nuestra mente y en nuestro corazón. No sabes cuándo fue que las cosas cambiaron ni por qué, simplemente la relación decayó, te dejaron de querer o más bien, su amor se transformó en algo más fraternal, un hecho es que los días conyugales felices no volverán, no se puede vivir del pasado, pues clausuras y enjaulas a tu futuro, visionando imágenes oscuras y temerosas de nuevas o venideras relaciones. No te asustes, no es malo sentir esto. Con el tiempo descubrirás fortaleza y razón suficiente para tener claro que se puede vivir sin la otra persona, que la relación de pareja no es la única forma de amor, pues este sentimiento también se encuentra en la familia o los amigos, sin desconocer ni marginar que la vida de pareja es maravillosa, y que solo experimentándola podemos adquirir sensatez suficiente para entender que aún tratándose de una relación dual siempre serán personas distintas, con sus propios gustos y objetivos, no se trata ni de complementarse ni rellenar vacíos, sino de disfrutar ambos sin recetas autoritarias, sin egoísmos y humildad de la "vida" en común.
El amor es una "interdependencia" que necesita cuidado y trabajo de ambos amantes. Los vuelos naturales del espíritu humano no van de placer a placer, sino de una sana esperanza a otra, así se explica que desprenderse de una expectativa no es nada: lo heroico y trascendental es desprenderse del sueño de amor, todo lo que vemos desfilar ante nuestros ojos, todo lo que imaginamos a través de la expresión del amor. Dios no te hubiera dado la capacidad de amor sin darte también la posibilidad de convertir tus sueños en realidad. Para aquellos que celebran el milagro de la vida...pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno. Aquí estamos en la tierra por motivos, no sabemos muchas veces cuales, no te empecines en saberlo, vida es aquello que siempre se alarga hacia lo alto y se esfuerza por alcanzar cosas mejores y en el amor verdadero, la distancia más pequeña es demasiado grande, y sobre la distancia más largas se pueden construir puentes y ventanas hasta en el cielo. Si rechazamos el amor que se nos da, si nos negamos dar amor porque tememos dolor o pérdida, entonces nuestra vida estará vacía. Decide apostar por el amor. El odio es una carga demasiado pesada. Si realmente quieres a alguien, lo único que quieres para él es su felicidad, incluso si tú no se la puedes dar, pues nunca dejas de querer la persona con la que realmente has estado enamorada.
Si no sabes amar tu vida pasará como un destello...no llores, levántate, sonríe y abre tus alas de nuevo.
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1 Septiembre 2011
Al hablar de nuestro desquilibrio emocional, los especialistas informan que varios son sus factores, entre ellos la ansiedad y la culpa, éstas conspiran interdependientes para poder alcanzar una salud emocional adecuada.
La ansiedad nos ata a un futuro incierto, pues ubica a la felicidad como algo a ser alcanzado, pero no está disponible de adquirir en su momento. Crea un sentimiento de constante insatisfacción, mal humor e intolerancia. Hace que las incertidumbres del mañana nos roben la paz de hoy.
La culpa, a su vez nos amarra al pasado, agota las fuerzas, pues es una esponja invisible que absorbe todo lo que hay de bueno en nosotros. Se ríe de nuestros sueños de libertad y regeneración y nos sumerge en angustia y depresión.
La ansiedad y culpa provocan desórdenes funcionales graves, y puede parecer que no hay nada que podamos hacer al respecto de su nivel y de sus alcances. Para las personas afligidas las cuentas no van a dejar de venir, nunca habrá más horas en el día para todas sus diligencias, y su carrera o las responsabilidades familiares siempre serán exigentes. También, tienen con harta frecuencia una visión peculiar sobre lo que son problemas que les acarrea un enorme desasosiego. Esta visión consistiría en suponer que un problema o conflicto nunca debería existir, y que si por lo tanto ocurre es una catástrofe, algún culpable ha fallado o ha dado un mal paso imperdonable, pues parten en la idea de que el curso de la vida personal y social es imprescindible que sea ordenado y perfecto y que si todos cumpliéramos con nuestro deber nunca habrían desbarajustes. ¿Pero ese ideal ha existido alguna vez?
En contraste con los ideales de perfección, podríamos considerar los problemas exactamente como lo que son: un error o situación no prevista ante la cual no sabemos todavía cual es la mejor manera de responder. Pues constantemente convendría tener en consideración lo siguiente: es difícil aislarse del trato social grosero o incorrecto, que siempre hay personas diferentes como pensamientos también diferentes habitan en ellos, en ocasiones muy dispares a los tuyos. Tú tienes más control y autoridad en tu vida de lo que piensas...de hecho están dentro de ti, tienes la obligación de descubrirlos, pues el mundo necesita de pausas, de extinguir a la nostalgia, de pisar freno y concederte un regalo para ti liberador. En el ambiente familiar y social, es necesario evitar que surjan malentendidos, o que se produzcan heridas que alejen a las personas, aliviando cargas y relaciones frágiles. Rescatar un trato comunicacional asertivo y coherente, acerca a los distantes, va más allá de las consecuencias obvias relacionadas por la ansiedad o la culpa, la clave esta en no permitir que las circunstancias externas nos marquen un ritmo estéril, y así podremos comenzar a respetar los ritmos más internos, más profundos, los de trascendencia. De hecho, la simple realización de que está en control de su vida es la base de una gestión personal ganadora, se requiere entonces, hacerse cargo: hacerse cargo responsable de sus pensamientos, sus emociones, su horario, su entorno, y su forma de resolver los problemas. El objetivo final es una vida equilibrada, con tiempo para el trabajo, relaciones, relajación y diversión, además de la resistencia para soportar la presión y cumplir con desafíos que se acercan. No eres de hierro, pero tienes la capacidad de discriminar lo conveniente de lo infecundo, un día de esperanza, es un día espiritual que fortalece y te hace encarar los desafíos de una vida cotidiana robustecida, necesitamos recordar que no somos máquinas. No somos esclavos de nadie, ni de nosotros mismos. Podemos evitar que nuestro cuerpo y alma se perjudiquen irreversiblemente. Necesitamos recordar y vivir estas verdades claramente y en el presente, de que es posible vivir libres del pasado y no temerle al futuro. Ahora es tú tiempo, hoy es tiempo para ti.
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29 Julio 2011
Ser un "aprendiz" en la vida, es una eterna búsqueda de progreso, esfuerzo y deliberado entusiasmo, pues la condición y estado de aprendiz precisamente se refiere a "nuestra capacidad de aprender" cualidad en cuanto nos hacemos más receptivos, al abrirnos interiormente y poner todo el esfuerzo necesario para aprovechar constructivamente todas las experiencias de la vida y las enseñanzas que en cualquier forma recibamos. Nuestra mente abierta y la intensidad del deseo de progresar guían esta condición natural y de humana búsqueda, es a través de esta especie de despertar intrínseco y patente, nos proporciona el impulso necesario para caminar hacia delante, superando obstáculos y limitaciones, y sacando provecho de todas las experiencias y enseñanzas que encuentra a su paso, muy por el contrario, quien en su estado de conciencia se encuentra "ciego", no verá luz de conocimientos nuevos, ni sentirá sed vehemente y benéfica de progreso, sofocado en la pasividad y sepultado en las materialidades ficticias de la vida, se irá, inevitablemente convirtiendo , a corto plazo en un esclavo supino de sus vicios, de sus necesidades y de sus pasiones.
La vida no es cuantas veces respires y exhales en ella, sino cuantas veces quedes sin aliento de disfrutarla. Potencia tu diario vivir por intermedio de un aliciente constructo personal llamado "asombro"; permite que esta herramienta, como innovación filosófica, te proteja del aburrimiento, desazón y letanía de la rutina. Es un trabajo inteligente, diligente y perseverante que puede convertirse en un verdadero arquitecto de tus anhelos, es un reconocimiento interior, una forma con sello personal intransferible para "ver" verdad y virtud en el mismo sendero que todos indistintamente recorremos, pero que solo los elegidos perciben como maravilloso. Quiero precisarte también, por intermedio de estas palabras, lo siguiente: los motivos que impulsan al hombre a cuestionarse acerca de la razón, como fundamento primero y esencial del mundo en que vive, y de sí mismo, es en esencia el mismo de tiempos pretéritos y actuales. Ya en su momento Platón y también Aristóteles, postularon que ello se debe a la innata "capacidad de asombro", de admiración y de extrañeza que siente el hombre ante la realidad que lo rodea, y ante la conciencia de sí mismo y de algunas circunstancias que lo afectan; que despiertan en él un insaciable deseo de saber más. Todo lo anterior nos lleva a pensar que el hombre nunca debería perder esta capacidad. Sin embargo, la humanidad como tal, la ha ido perdiendo, a consecuencia de aplicar para todo y en todo, una actitud pragmática y hostil que lo proyecta como un ser actualizado, pero deshumanizado. La inocencia del asombro esta en ti, descúbrela a diario, percibe el mundo en forma diferente, pues esto genera respuestas que permiten establecer las relaciones del hombre con el Universo, con Dios y con otros hombres. Esto implica que la finalidad última de aprender del asombro, es crear e incrementar la imaginación que induce la formación de imágenes y conceptos nuevos, que llenan de placer al hombre, en lo que se fundamenta la felicidad, el amor y trascendencia.
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17 Julio 2011
Cuando se muere una mascota querida...algo de uno propio e íntimo de se va con ella, se pierde la presencia inocente y natural, un saludo espontáneo de bienvenida, o un arrullo o ronroneo en un acercamiento silencioso y apoyo incondicional, un amigo, o una camarada de juegos, una sabedora y paciente escucha. Sí, señores, una mascota en la vida humana es un regalo de Dios, un obsequio para darnos a entender que lo grandioso y sublime se encuentra detrás de una limpia y sencilla mirada de tú moscota, a través de esos ojos sin malicia que avergüenzan a mi mirada humana e imperfecta, se encuentra la gracia de la lealtad, la esperanza y conmiseración. Solo así, reconociendo esta gentileza divina concedida, se puede medir el valor de la propia alma humana agradeciendo esta iluminación benévola al cobijar un animal en casa. Ya no te veré más, fuiste mí compañera de este viaje al que llamamos vida, en otro tiempo estás. "Manchita" eres ahora, la dueña de un ámbito cerrado como un sueño que ha inesperadamente terminado, pero aún sé que guardas tú y yo ese rinconcito especial del recuerdo...y en donde humildemente, te doy las gracias de haber compartido tu noble presencia conmigo.
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21 Enero 2011
Al hablar de la familia contemporánea, se habla hoy por hoy de un verdadero sistema dentro de un sistema mayor llamado sociedad. Donde la familia es un conjunto de personas que conviven bajo el mismo techo, organizadas en roles fijos (padre, madre, hermanos, etc.) Con vínculos consanguíneos o no, con un modo de existencia económico y social comunes, con sentimientos afectivos que los unen y aglutinan. Naturalmente pasa por el nacimiento, luego crecimiento, multiplicación, decadencia y trascendencia. A este proceso se le denomina ciclo vital de vida familiar. Tiene además una finalidad: generar nuevos individuos a la sociedad en la cual todos somos integrantes.
Este sistema institucionalizado, como núcleo familiar no es constante en todos los tiempos y todas las culturas, pues posee un transcurrir eminentemente dinámico, con finalidad de crecimiento variabilidad y multiplicación a nivel cultural. Su planteo es siempre prospectivo y perspectivo a través de una dinámica compleja y proyectada evolutivamente hacia el porvenir a través de su inherente capacidad de adaptación a cada presente cultural, es por eso que la familia está en una constante interacción con los cambios en el devenir social le impone. Así, este conjunto funcionante se convierte en un organismo que como tal hace, crece, madura y muere pero perpetuándose en nuevos brotes en el infinito proceso de la vida.
Pero, ¿Qué es hablar de funcionalidad en la familia actual? Una funcionalidad familiar se alcanza cuando los objetivos familiares o desempeños básicos se cumplen plenamente (seguridades económica, afectiva, social y de modelos sexuales) y cuando se obtiene la finalidad (generar o procrear nuevos individuos y educarlos socialmente) en una homeostasis sin tensión, mediante una comunicación apropiada y basada en el respeto de las relaciones intrafamiliares, y donde se logra algo maravilloso y trascendental, la sana y fructífera intercomunicación de seres queridos.
Conviene destacar desde el punto de vista de algunos estudios del comportamiento humano, que la vida aparece como una experiencia compartida con otros; en consecuencia, el individuo no puede vivir solo o aislado, pues quienes lo intentan están destinados a enajenarse y desintegrarse como seres humanos. Sin embargo, no obstante que la familia puede considerarse como la mejor opción para vivir en asociación, la experiencia en ocasiones no siempre resulta satisfactoria. Por este motivo Ackerman, al referirse a la familia, la define como "la unidad básica de desarrollo y experiencia, de realización y fracaso. Es también la unidad básica de la enfermedad y la salud". Minuchin la define como "el grupo en el cual el individuo desarrolla sus sentimientos de identidad y de independencia, el primero de ellos fundamentalmente influido por el hecho de sentirse miembro de una familia, y el segundo por el hecho de pertenecer a diferentes subsistemas intrafamiliares y por su participación con grupos extrafamiliares."
Como se hace ser notar, la definición actual de familia involucra un extenso, basto y complicado campo estructural. Lo hasta aquí señalado sirve como marco de referencia para ayudar a la Orientación Familiar a conceptualizar y definir mejor al actual grupo llamado familia. Intentar una nueva definición no es fácil y resulta un tanto artificial, ya que pudiera no ser muy aplicativa en un contexto cultural determinado.
Aún con estas restricciones, los Orientadores Familiares como educadores sociales , debemos de contar con un concepto familiar dinámico y adaptativo a los nuevos tiempos, con el propósito de individualizar a este grupo social primario conformado por individuos unidos, por lazos, sanguíneos, de afinidad o de matrimonio, que interactúan y conviven en forma más o menos permanente y que en general comparten factores biológicos, psicológicos, y sociales (culturales, religiosos, étnicos, etc.) que pueden afectar su salud como ser individual , sus interrelaciones familiares y en comunidad, pero, que tienen hoy por hoy , al igual que en su pasado, la familia actual no es una institución ideal, pues como constructo social aún tiene ciertas deficiencias o debilidades características, al hablar exclusivamente de la calidad sus lazos afectuosos y comunicantes.
Esta es la diferencia fundamental, si miramos el resultado: una cosa es hacer pasar el tiempo, y otra es hacer sentir más feliz a la persona que integras como familia enriqueciendo tú tiempo a través de él, entregarle las propias riquezas interiores, alimentando reciprocidad, pues un matrimonio o convivencia, es más feliz si es capaz de tener una verdadera comunicación. La comunicación alimenta el amor. Comunicarse es amar de verdad, porque regala la propia intimidad, que es la riqueza de la persona, su originalidad. Sólo quien se comunica en profundidad, ama. ¿Qué es la verdadera o asertiva comunicación? Por esta comunicación entendemos poner en común lo "íntimo" de cada uno, lo que cada uno siente por dentro, en su intimidad personal que es siempre original, única, exclusiva, irrepetible, y que sólo uno mismo conoce y valora como algo característico al entregarse.
En el continuo dinamismo y devenir familiar, todos estos cambios han originado el que las generaciones futuras sean mucho más decididas ,aunque a la vez, más rebeldes e impulsivas, por ejemplo a la hora de dialogar con sus padres cuando tenga que tomar ciertas decisiones, de ahí que la familia opte por un estilo educacional influido por el contexto social; unos padres permisivos que llegan a formar "personitas" con poca confianza en sí mismos, poco autocontrol, agresivos y dominantes sino se mantiene un perfil mucho más democrático tal que favorezca la constancia , la alegría la auto-confianza e incluso el autocontrol.
La crisis de los valores en nuestra sociedad, es algo esencial que deberemos, entre todos asumir, no sólo como sistema-familia, sino también otras instituciones como la educativa, a fomentar aspectos, caracteres acordes con la época sin importarnos la constitución de dicha familia bien sea porque los padres trabajen, o que los chicos vivan con sus abuelos, etc. Una situación es clara, hoy por hoy, un "modelo de familia" no existe, sino que las modalidades son muy variadas y acordes a las circunstancias; pero esto no quiere decir que se esté agotando el término familia, sino que la forma de vida social ha cambiado, los cimientos básicos de su creación se han separado y por ello deberemos reestructurarlos y adaptarnos a las nuevas situaciones valóricas y de paradigmas sociales.
Conviene recalcar a estas alturas lo siguientes: que los valores humanos son únicos, complejos, y a la vez riquísimos, pues son una manifestación del sentido que los orienta, todos los ideales a que aspira el hombre, como son la aspiración a la libertad, al bien, a la gloria, a la santidad, al progreso, al triunfo, a la riqueza, al poder, a la felicidad, al amor, etc., así como éstas un sin fin de manifestaciones, vistas en un conjunto configuran una identidad en cada época y lugar determinados, la personalidad o el espíritu de una cultura, de una nación, nos invita a pensar que al hablar de los valores, también hablamos de un inherente muestra en la vida del común ser humano, es aquí donde recuerdo una famosa definición dada por Blas Pascal (1623-1662) donde define la calidad de hombre como..."el hombre no es más que un junco, el más débil de la naturaleza, pero es un junco pensante". En esta definición, en lugar de la animalidad se menciona la debilidad física del hombre e, implícitamente, se exalta su facultad racional, su facultad única de pensamiento y todo lo que conlleva sus análisis personales. Por lo cual se adscribe lo siguiente; Los "valores" no son sino "valen" para el hombre, lo que ellos quieren, lo que ellos desean, lo que ellos necesitan.
servido por Cristian
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18 Octubre 2010
La vida actual nos somete constantemente a presiones, que sin darnos cuenta nos provocan diversos grados de Stress, el cual se manifiesta generalmente como resultado de las frustraciones originadas por necesidades insatisfechas ó también como respuesta a cosas alegres, tristes, físicas etc. Para el organismo, el Stress tiene un significado bastante amplio, es un sinónimo de cambio, cualquier cosa que cause un cambio en la vida no importando si es bueno ó malo, real ó imaginario, puede causar Stress.
La tensión originada por el Stress desencadena reacciones de ansiedad y angustia, que se manifiestan de múltiples maneras, tales como: sudores, taquicardia, sofocos, escalofríos, hormigueos en las extremidades, mareos, dolores de cabeza, cuello y espalda, alteraciones del sueño, apetito y gastrointestinales, presión sanguínea alta, problemas articulares, trastornos depresivos; desgano, irritabilidad, apatía y perdida del interés sexual, sentimiento de desrealización, miedo a la muerte y diversas fobias entre otros. La tensión originada por el Stress, es en cierta manera necesaria para el desarrollo de la personalidad, pero cuando no puede ser controlada, empiezan a aparecer los síntomas descritos. Dicho de otra manera, si consideramos el Stress como cualquier cosa que nos estimula y aumenta nuestro nivel de alerta, podemos decir que la vida sin estímulos sería monótona y aburrida. Por otro lado, una vida con demasiados estímulos se vuelve desagradable y agotadora llegando a dañar la salud.
¿Cuales son los síntomas del Stress?
Dentro de los síntomas de Stress podemos distinguir dos tipos: subjetivos (ansiedad, depresión, agresividad, alteraciones del sueño etc.) y objetivos (enfermedades relacionadas al sistema corporal directamente), independientemente de su forma de presentación, diremos que el Stress es un mal generalizado que se hace más evidente en personas con un ritmo de vida intenso y que en la mayoría de casos no están conscientes del problema.
Ahora bien, es prudente aclarar que aunque una suficiente cantidad de stress puede ser buena, una sobrecarga es algo nocivo (nadie se beneficia por demasiado estrés). Las presiones que son extremadamente intensas, que perduran por mucho tiempo, o los problemas que hay que afrontar sin ayuda, pueden ocasionar una sobrecarga de tensional convirtiendo pequeñas dificultades en crisis mayores, a nivel íntimo y social, ya antes descritos.
¿Como liberar el Stress?
Aprender a resolver los problemas cotidianos te hace sentir en control. Evitarlos puede hacerte sentir que tienes poco control de la situación, causándote todavía más stress. Aprende a evaluar la situación con calma, a pensar en las opciones que tienes, y a tomar los pasos necesarios para resolver el problema. Cuando te sientes capaz de resolver problemas pequeños, tendrás la confianza necesaria para resolver problemas más complejos, lo cual te ayudará en situaciones que te causen mucho conflicto su resolución.
Aumenta tu resistencia
¿Has notado que ciertas personas parecen adaptarse a las circunstancias difíciles sin alterarse? Se mantienen serenos bajo presión y pueden resolver los problemas según van surgiendo. Los investigadores han identificado las cualidades que hacen que ciertas personas posean una resistencia natural aun cuando se enfrentan a circunstancias que producen mucho stress. Si deseas aumentar tu resistencia, trata de adquirir estas actitudes y comportamientos:
- Piensa en los cambios como retos normales en tu vida.
- Reconoce las demoras y las derrotas como un problema momentáneo que puedes resolver.
- Piensa que tendrás éxito si continúas avanzando hacia tu meta.
- Resuelve los problemas cuando surjan
- Establece relaciones firmes y cumple con tus compromisos con tu familia y amistades.
- Consigue un buen sistema de apoyo y pide ayuda.
- Participa en actividades para relajarte y divertirte con regularidad
Aprende a pensar que los retos son oportunidades y las situaciones difíciles no son desastres, sino problemas momentáneos. Resuelve los problemas y pide ayuda y consejos de otras personas, o profesionales idóneos, en vez de quejarte y permitir que se te acumule el stress. Fija tus propias metas y mantente al tanto de tu progreso. Toma tiempo para relajarte. Sé optimista. Cree en ti mismo. Y permite sutilmente que un poquito de stress te motive a tomar una acción positiva que te ayude a alcanzar tus metas.
servido por Cristian
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